¿Alguna vez has querido tener una granja de lombrices en casa, pero lo has aplazado por el alto costo de la compra de uno de los kits de esos de varios niveles que se venden a precio de oro en los centros de jardinería y tiendas online? Bueno, pues ¡ha llegado tu hora!
Ahora podrás construir fácilmente tu propio sistema por unos pocos euros, y nuestras lombrices seran felices, como dice el refrán. Y creedme, ¡no hay que ser un manitas para construirlo!

¿Para qué construir una granja de lombrices?

Así quedará nuestra granja de lombrices
Un pescador podría tener una granja de estas simplemente para criar las lombrices para cebo de pesca, pero la motivación más probable en estos días, sería convertir los residuos orgánicos en compost directamente, mediante un proceso conocido como la lombricultura o vermicompostaje para hacer un rico fertilizante orgánico para el jardín o para plantas de maceta. ¡Así reducimos resíduos y conseguimos un abono inmejorable!

Buscando los contenedores

Las ferreterías, hipermercados y otras tiendas suelen vender contenedores de almacenamiento de plástico negro u opaco por un precio muy razonable. Ya sabes, aquellos que se pueden anidar para facilitar el apilamiento. Para nuestra granja de lombrices, necesitaremos tres de estos contenedores cónicos y una tapa para uno de ellos.
¿Qué tamaño?
Para un simple granja de lombrices en casa yo aconsejaría contenedores de 45 litros. Estos por lo general, van a ser de unos 40 centímetros de profundidad. Pero si queremos, podemos utilizar contenedores algo más pequeños.

El contenedor del “té”.

En el primer contenedor, perforaremos un agujero de 15 mm, colocado en posición central, en uno de los lados, justo por encima de la base. Insertaremos un grifo de esos pequeños de riego de 12mm (con arandelas de goma a ambos lados para su estanqueidad) en el agujero y lo apretaremos con tuercas de seguridad. Para comprobar la estanqueidad, probaremos a llenar el recipiente con agua del grifo. Este contenedor, que será el de más abajo, es el que conservará los lixiviados o “té de compost”, que comenzará a gotear hacia abajo desde los contenedores de compostaje superiores. El té de compost de lombriz es un valioso fertilizante orgánico líquido, que se puede utilizar diluído o bien directamente en sus vegetales orgánicos.

Las “casas” para nuestras lombrices

Los dos contenedores superiores son los que contendrán las lombrices. Deben de ser idénticos y se preparan así:

  • Haremos múltiples agujeros de 6mm en toda la base de cada recipiente para el drenaje y para permitir la migración hacia arriba de las lombrices. Estos agujeros deben espaciarse regularmente a unos 50 mm de manera que se repartan uniformemente por la superficie.
  • Para la aireación, perforaremos dos filas de agujeros de 6mm espaciados 50 mm entre sí, en una banda continua alrededor de cada uno de los contenedores, por debajo del borde superior de los mismos. No es esencial perforar agujeros en la tapa hermética que colocaremos sobre el contenedor superior, ya que entrará suficiente aire a través de los lados.
  • Apoyaremos el contenedor inferior (el del grifo) sobre un par de ladrillos o bloques, de modo que dejemos suficiente espacio para recoger el fluido desde debajo. Elegiremos un lugar con sombra para nuestra granja de lombrices cuando haga calor, y un lugar cubierto si estamos expuestos a las heladas.
  • El segundo y tercer contenedor están “anidados” uno dentro del otro, y estos a su vez dentro del primero, que hará de recipiente colector. Para mantener un espacio de trabajo para las lombrices, y para la acumulación del humus, es necesario poner un par de espaciadores de 15 a 20 cm. de altura entre los dos compartimientos superiores y unos más pequeños de unos 10 cm en el contenedor inferior o sumidero. Podemos utilizar tacos de madera o frascos de comida sellados como espaciadores.
  • Para evitar que entren moscas y otros bichos indeseables, taparemos el pequeño espacio entre los contenedores con tiras de rafia de sombra o malla mosquitera.

La fase de producción 🙂

Ahora ya estamos listos para entrar en la fase de producción. Para no aburriros no daré notas muy detalladas aquí sobre los pormenores de la operación del sistema, tales como la elección del alimento para las lombrices, la erradicación de las plagas y el mantenimiento de nuestra granja. Hay multitud de sitios web donde obtener esta información. Sin embargo, no aseguraremos de cubrir los siguientes puntos:

  • Pondremos las lombrices en el contenedor de la parte superior con una buena “cama” de tiras de papel de periódico húmedas. Después de unos días estaremos listos para comenzar a introducir las sobras de la cocina. Cubriremos lo que vayamos metiendo con más tiras de papel para evitar las plagas, y mantendremos la tapa cerrada.
  • Nos aseguraremos de que la granja de lombrices nunca se deja secar, para lo que rociaremos agua sobre el papel de la “cama” de forma periódica, si no hay ya suficiente humedad procedente de los restos de comida. Pero cuidado, a las lombrices les gusta la humedad, pero no pueden respirar por la piel si hay demasiada.
  • Cuando la bandeja superior ha estado productiva durante un tiempo, las lombrices se multiplican y el estiércol que producen se empieza a acumular. Cuando la cantidad de abono orgánico es significativo, dejaremos de poner la alimentación en esta bandeja e invertiremos los dos compartimientos superiores , poniendo el contenedor número 2 en la parte superior de la pila, y el número 1 ahora en el medio. Prepararemos esta nueva bandeja superior con más tiras de papel limpias y humedecidas, una pequeña cantidad de estiércol del contenedor anterior, e introduciremos inmediatamente los restos de la cocina en el mismo. Las lombrices , naturalmente migrarán hacia arriba, hacia la nueva fuente de alimentación, dejando la bandeja inferior con sólo unas pocas rezagadas. El contenedor número 1 estará listo para la cosecha de abono al cabo de unas tres semanas después de la permuta.
  • Todo lo que necesitaremos hacer es seguir repitiendo el proceso de alternancia de las dos bandejas superiores con regularidad, sacar el compost cada vez que se acumula, y vaciar el sumidero de “té” de compost de vez en cuando.

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¡Y ya está!

Utilizaremos el estiércol y el “té” en nuestro jardín o macetas y crecerán deliciosas verduras totalmente orgánicas y espectaculares flores. Siéntate y disfruta del fruto de tu trabajo… ¡los gusanos están haciendo la mayoría del trabajo de todos modos!

A mayor escala

Si te interesa el tema y tienes espacio, ¿por qué no te planteas montar un negocio de cría de lombrices y comercialización del compost? Mira este otro manual de Bajatec que te dice cómo.

Fuente: http://working-worms.com/