El secado (o deshidratación) de los alimentos es una práctica que se ha venido usando desde la antigüedad para conservar frutas, verduras y proteínas animales. Un deshidratador elimina la humedad de la comida, ayudando así a su conservación.
Aquí os presentamos una versión muy eficiente y la más barata de fabricar. Tan sólo necesitamos unas cajas de cartón, algo de pintura, una lámina de plástico y un trozo de tela.



Deshidratador de comida casero La imagen habla por sí sola. Sólo necesitaremos encontrar una caja de cartón larga y estrecha para calentar el aire (colector), y otra cuadrada como cámara de secado. O también podemos empalmar con cinta adhesiva varias cajas más pequeñas para conseguir los tamaños y formas deseadas.

  1. Para atraer los rayos solares, pintaremos el interior de la caja larga de negro, o la recubriremos con plástico negro (con una bolsa de basura, por ejemplo). Si vamos a pintarla, nos aseguraremos de que la pintura sea con base de agua, como por ejemplo la témpera. Si no disponemos de pintura acrílica para este fin y sólo tenemos pintura en spray u otros medios tóxicos, dejaremos secar la pintura a pleno sol durante un par de días antes de montar el deshidratador.
  2. Cubriremos el colector con plástico transparente o con vidrio si disponemos de él.
  3. Uniremos las piezas con cinta adhesiva.

Algunos apuntes sobre la deshidratación de alimentos

Cómo comprobar que están secos correctamente

  • Comprobar su apariencia.
  • Tomar un puñado y dejarlo enfriar para ver que los alimentos están secos.
  • La fruta está seca si al intentar exprimirla con la mano no sale jugo. Deberá estar dura y podrá doblarse con facilidad.
  • Las verduras y hierbas estarán secas cuando se rompan al doblarlas.

Tratamiento antes y después del deshidratado

  • Para alimentos con baja acidez, hervirlos al vapor antes de deshidratarlos ayudará a que no se echen a perder en el proceso.
  • Los tratamientos más importantes para después del secado son:
    • Acondicionamiento: dejar los alimentos durante largos períodos al aire libre para igualar su contenido de humedad.
    • Pasteurización: exposición a altas temperaturas durante períodos cortos de tiempo, para eliminar microorganismos dañinos.

Almacenamiento

  • Asegurarse que los alimentos se han enfriado completamente antes de almacenarlos.
  • Guardarlos en pequeñas cantidades en tarros de cristal o plástico apto para alimentos.
  • Revisarlos frecuentemente para comprobar que no están contaminados o con moho.
  • Mantener en un lugar seco y fresco (entre 4 y 20 grados C) y protegido de los rayos del sol.

Preparación antes de comerlos

  • Frutas:
    • Remojarlas en agua hirviendo, cubrir y cocer a fuego lento durante 10-15 minutos.
    • Endulzar si se desea, al final de la cocción.
    • Quitar del fuego y dejar enfriar con la tapa puesta.
  • Hortalizas:
    • Remojarlas en agua fría hasta que hayan recuperado la textura original.
    • Utilizar sólo el agua suficiente para cubrirlas y siempre cocinarlas en este agua.
  • Verduras de hoja verde:
    • Cubrirlas con agua hirviendo suficiente para cubrirlas y cocerlas a fuego lento hasta que estén tiernas.

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