El otro día leí un artículo de El País que decía que cada español tira a la basura una media de 163 kilos de comida al año. Yo, después de haber vivido en pisos compartidos muchos años de mi vida, ya sabía qué poca atención pone la gente en evitar que los alimentos terminen estropeándose, pero no era consciente de la estupidez generalizada. La falta de conciencia, un mal empaquetado y la confusión con las fechas de caducidad son las causas detrás de este derroche. En un momento en el que más de 70 millones de personas sufren la pobreza en Europa, sin contar la cantidad de gente en el mundo que muere de hambre, tenemos que encarar y solucionar este problema.
Aquí os paso unos sencillos consejos sobre cómo aprovechar las sobras y cómo utilizar los alimentos antes de que se estropeen.



Verduras y frutas

Frutas y verduras* Hierva los restos y puntas de cebollas, pimientos, zanahorias o apio. El caldo sirve para cocinar o hacer sopas; también puede congelarse.

* La cebolla y el pimiento picados pueden congelarse sin que pierdan su sabor. Esto vale también para la mayor parte de verduras: zanahoria, brócoli, coliflor, espinaca, etc.

* Hornee los tomates que sobran: quedan deliciosos secados y condimentados con unas gotas de aceite de oliva.

* El vinagre es la mejor forma de conservar no sólo los pepinillos sino cualquier tipo de verdura u hortaliza.

* Antes de que las frutas se pasen haga zumos o batidos, que suelen gustarles mucho a los niños. Es, además, una forma distintas de ofrecerles fruta.

* Con la mayor parte de las frutas se puede hacer mermelada de forma muy sencilla (Ver más abajo).

* Una ensalada de frutas es ideal para aprovechar todas aquellas que están a punto de pasarse; además resulta más apetitosa que la fruta entera. Puede reemplazar azúcar por edulcorante.

El Pan

El Pan* El pan fresco congelado queda perfecto después de unos minutos en la tostadora.

* Las sobras de pan secas al horno pueden usarse en forma de cubitos para acompañar sopas o salsas.

* Ralle el pan seco para hacer empanados o para espesar las salsas.

La Carne

La Carne* Congele la carne que no vaya a usar en el lapso de un día. Separe las diferentes piezas con plástico o bolsas para evitar que se solidifiquen juntas y poder descongelar posteriormente sólo la cantidad apropiada.

* Huesos de pollo, cerdo o vaca hervidos sirven para hacen caldo, que una vez frío se puede desgrasar.

* Use los restos de pollo cocido para ensaladas o sándwiches.

Lácteos y huevos

Leche, lácteos y huevos* La leche se puede congelar si el recipiente que la contiene tiene suficiente espacio para que se expanda.

* También el huevo se puede congelar: hay que batirlo como para hacer una tortilla y guardarlo en una cubitera.

* El queso blanco le da un toque especial al puré de patatas.

Especias

Especias y hierbas* Haga pestos o chimichurri con el perejil o la albahaca.

* Haga rollos con el perejil, envuelto en papel de aluminio. Métalo al congelador y cuando lo necesite, corte rodajas, devolviendo al congelador el resto.

* Lave y pique las especias y colóquelas dentro una cubetera, añada un poco de agua y congélelas. Cuando las necesite en la cocina añada un cubito a la preparación.

* Deje secar las hierbas colgadas en un lugar oscuro y seco.

Líquidos

Líquidos* El café y té que sobren pueden convertirse en cubitos de hielo para enfriar las bebidas y darles un toque especial.

* Con los restos de vino se ablandan los restos pegados a la sartén y pueden ser la base para una salsa.

* La miel que queda en el pote puede limpiarse con un poco de limón y añadirse el resultado para el té (o para los dolores de garganta).

Frutas

FrutasMuchas veces compramos o nos regalan muchísima cantidad de fruta. Y no podemos consumirla toda. Hay diversas formas de conservar la fruta por medio de las mermeladas, las confituras, las jaleas, el almíbar y las pastas de frutas. Las técnicas son diferentes y nos conviene conocerlas todas.

Mermeladas: El procedimiento para hacer mermeladas es limpiar y trocear las frutas, ponerlas a macerar durante 12 horas en la proporción indicada en la receta (depende del tipo de fruta, pero suele oscilar entre el 45 y el 100%). A continuación se pasan a una cazuela y se dejan cocer durante unos 45 minutos. La textura debe ser la de un puré con lagunos trocitos pequeños de fruta.

Confituras: Se empieza preparando un almíbar. Se hierve agua y azúcar en la proporción de 1/4 de litro de agua por 1 kilo de azúcar durante cinco minutos. Se echa la fruta limpia y entera (puede cortarse en trozo gruesos) en el almíbar y se pone a hervir nuevamente durante unos 20 minutos. Hay que remover con frecuencia con una cuchara de madera con el objeto de que la confitura no se pegue al fondo. Se envasa en tarros esterilizados.

Jalea: Las jaleas solo pueden prepararse con frutas ricas en pectina (una sustancia responsable de la coagulación de mermeladas, confituras y jaleas. Son frutas ideales para hacer jaleas el membrillo y la manzana. Hay limpiarlas y dejarlas con su piel (rica en pectina). Se cuecen una media hora hasta que estén tiernas en la proporción de 500 gramos de fruta en 1 litro de agua. Se filtran, sin remover a través de un tamiz durante 8-10 horas. Se mide el líquido y se cuece con la misma cantidad de azúcar (en peso) entre 15 y 30 minutos dependiendo de la fruta. Se conoce si está en su punto, si se adhiere a las superficies. Se ennvasa y una vez fría se tapan los tarros.

Fruta en almíbar: Pelar la fruta, escaldarlas (introducirlas en agua hirviendo durante un corto espacio de tiempo) y ponerlas en tarros esterilizados. Se cierran y se esterilizan.

Pasta de frutas: Es muy sencilla. La fruta cocida y reducida a puré, se cuece con el mismo peso de azúcar, durante un tiempo prolongado, hasta que espese.


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