Hace poco encontré este manual de una serie que publicó en los años 70 el Ministerio de Agricultura español. Pese a los años que han pasado (todavía habla del uso de carros tirados por animales), su contenido sigue vigente, ya que describe varias alternativas sobre cómo construir y reparar caminos, de modo que cualquiera de nosotros pueda hacerlo. Un material muy útil para comunidades rurales.
Encontrad el link para descargarlo en PDF al final del post.



Sencillo manual sobre cómo reparar un camino rural y hacerlo transitable.

Los caminos rurales son el medio de comunicación más importante para el agricultor o aquellos que viven en poblaciones dispersas y apartadas. Muchos de estos caminos no se encuentran en las condiciones que debieran, y cuando llueve se llenan de barro, volviéndose intransitables. En muchos casos solamente pueden circular los vehículos de ruedas altas, las cuales se hunden en el barro hasta llegar al suelo firme.

Cuando estos caminos se secan o cuando hiela, el barro se endurece, formándose roderas o crestas, que también dificultan el tránsito. El paso de los vehículos por estos caminos, cuando están embarrados, es difícil porque las ruedas resbalan, y cuando están secos o helados, el paso por roderas o crestas se hace dando tumbos, es decir, a costa de someter a las máquinas a un movimiento constante que daña su estructura y, a la larga, provoca averías.

Tres son las condiciones mínimas que ha de cumplir un camino rural para que resulte una vía de comunicación eficaz:

  1. Tener un piso firme que no forme barro cuando llueva.
  2. No presentar pendientes excesivas.-Muchos caminos actuales ofrecen unas pendientes que no son obstáculo para la subida o bajada de carros tirados por ganado, pero que constituyen un grave peligro para las bajadas de los tractores con remolque.
  3. Tener una anchura adecuada, con curvas amplias que permitan la circulación de remolques a plena carga.

El camino debe unir y acercar; un mal camino separa y aleja.

Durante el invierno, el problema de la circulación se agudiza a causa del frío y de las lluvias. Al mismo tiempo, la actividad agrícola decrece en muchos lugares, y por ello el arreglo de caminos puede ser una actividad interesante.

En las fincas de tamaño medio y grande que poseen caminos interiores, corresponde al agricultor el arreglo de sus propios caminos, nivelándolos, saneándolos y efectuando rellenos.

Tratándose de zonas de pequeñas explotaciones dispersas en que los caminos son comunales, la unión de todos los agricultores para emprender una labor conjunta de arreglo de caminos que a todos beneficiaría, puede ser la solución apropiada. Naturalmente, la concentración parcelaria, aparte de sus otras ventajas, facilita enormemente la solución a estos problemas. En este caso la construcción de caminos se realiza por empresas especializadas y métodos distintos (caminos estabilizados, carreteras, etc.).

En este manual, que os podéis descargar en versión imprimible (PDF) haciendo click en la imagen de la portada que aparece aquí debajo, se describen algunos sistemas de construcción que están al alcance de los agricultores y propietarios individuales.

Portada del manual Caminos Rurales del Ministerio de Agricultura


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